20MINUTOS - SARA RIOS
El último balance oficial de las autoridades venezolanas asciende a 1.430 muertos, seis de ellos españoles, y 3.328 heridos. El Ministerio de Exteriores ha elevado este sábado a 133 los desaparecidos españoles, 14 localizados bajo los escombros.
En el estado La Guaira, el más afectado por los seísmos, ha sido declarado zona militarizada y se ha restringido el acceso para "evitar que personas que no tienen ningún tipo de tarea asignada" acudan a este estado, ha anunciado el ministro de Interior de Venezuela, Diosdado Cabello. En Caracas, donde se han desplomado varios edificios mientras que otros han sufrido el desprendimiento de paredes, la angustia se ha trasladado a los hospitales, parada obligatoria de quienes buscan a sus parientes heridos o fallecidos.
Mientras tanto, la tierra no ha dejado de temblar desde que tuvo lugar el primer terremoto el pasado 24 de junio, y este sábado se ha llegado a registrar una réplica de magnitud 4,8 que ha sacudido la costa venezolana y se ha podido sentir en Caracas.
Venezuela vive horas cruciales para el rescate de las víctimas que quedaron atrapadas tras el desplome de edificios como consecuencias de los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país tres días atrás. La desesperación por localizar a los desaparecidos no ha dejado de aumentar, y ante la falta de herramientas, muchos han tratado de separar los escombros con sus propias manos.
En estos momentos tan críticos, más de 1.600 rescatistas internacionales de distintos países, entre ellos España, no han dejado de trabajar en la búsqueda de supervivientes o de víctimas. Efectivos de la UME o de la Comunidad de Madrid han conseguido sacar con vida a algunas personas sepultadas bajo los edificios, como a una mujer que llevaba 72 horas atrapada.
