En el centro global de logística y suministro de UNICEF en Copenhague, se están preparando suministros de emergencia para niños que necesitan asistencia urgente tras los fuertes terremotos que azotaron Venezuela el 24 de junio. Estos suministros incluyen material médico de emergencia, como botiquines de primeros auxilios y kits para el cuidado de recién nacidos; equipos para la purificación y el almacenamiento de agua potable; y tiendas de campaña para habilitar espacios y puntos de servicio adaptados a los niños.
En un comunicado de prensa, UNICEF estimó que 3,9 millones de niños viven en las zonas afectadas por los potentes terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que azotaron Venezuela el 24 de junio, poniendo en riesgo a miles de niños y familias.
Los sismos afectaron a comunidades en Caracas y los estados de Aragua, Carabobo, Falcón, La Guaira, Miranda y zonas aledañas. En las regiones más afectadas, decenas de edificios se derrumbaron y se reportaron niños entre las víctimas. Mientras las autoridades continúan evaluando la magnitud de los daños, los informes indican impactos en viviendas, infraestructura pública y servicios esenciales, y las comunidades permanecen en riesgo ante posibles réplicas.
Los niños son de los más vulnerables cuando ocurren desastres. En las horas y días posteriores, los niños afectados pueden sufrir lesiones, separación familiar, desplazamiento, angustia e interrupciones en servicios como la atención médica, el agua potable, la educación y la protección.
Miles de familias necesitarán asistencia urgente mientras continúan las evaluaciones de daños. Viviendas, escuelas, centros de salud, sistemas de agua y otras infraestructuras críticas pueden haber sufrido daños, interrumpiendo el acceso a servicios esenciales y aumentando los riesgos para los niños y sus cuidadores.
UNICEF está coordinando con las autoridades nacionales y sus socios para evaluar las necesidades de las poblaciones afectadas y apoyar los esfuerzos de respuesta para ayudar a garantizar que los niños y las familias tengan acceso a atención médica, servicios de protección, apoyo psicosocial, agua potable y espacios seguros.
UNICEF está presente sobre el terreno y mantiene su compromiso de apoyar los esfuerzos nacionales para atender las necesidades de los niños afectados y sus familias, en particular los más vulnerables. Antes de los terremotos, el llamamiento de UNICEF para la Acción Humanitaria en favor de la Infancia en Venezuela para 2026 ascendía a 137,6 millones de dólares estadounidenses, de los cuales solo se había recaudado el 35 %.
