Por Patrick Reichardt (dpa)
Colonia, 5 oct (dpa) - Dos años después de su despedida como ciclista profesional, el alemán Marcel Kittel se encuentra en un nuevo escenario.
En las hermosas y cálidas tardes de finales del verano europeo, se sienta en una silla en Bonn y Erfurt y habla despreocupadamente en camisa sobre su carrera, que incluyó grandes victorias pero también grandes crisis existenciales.
En su nuevo papel como autor de libros y lector sobre los escenarios, Kittel hace reflexionar sobre el otrora tema tabú de la "salud mental".
"Esto es algo nuevo, es un desafío. Pero también se da en un momento en el que me doy cuenta de que es un enriquecimiento total. Ya fue muy, muy agradable ver el gran interés del público", expresa.
No es algo nuevo que el hombre de 33 años, quien en 2019 le puso punto final a su carrera deportiva profesional y que ahora le dedica más tiempo a su familia, sea tan elocuente.
Kittel también es un experto comentarista de televisión. Ya se explicaba bien durante su exitosa carrera, que incluyó 14 victorias en las etapas diarias del Tour de France.
Ahora, aprovecha de forma explícita su nombre y su fama para llamar la atención sobre el tema de la psique en el deporte.
"En el ciclismo se ha convertido cada vez más en un tema central, definitivamente. En general, el tema de los problemas mentales en el deporte se está imponiendo. Hay una cierta necesidad de que los atletas hablen", dice en una entrevista con dpa.
Kittel observa que cada vez más ciclistas profesionales se atreven a hacerlo público. Un ejemplo destacado es el del holandés Tom Dumoulin, que hizo públicos sus problemas mentales a principios de este año.
El profesional del equipo Jumbo Visma decidió tomarse un tiempo lejos del deporte profesional. "Es como si me hubiese sacado una mochila de cientos de kilos de mis espaldas", dijo Dumoulin.
El ex ganador del Giro de Italia y campeón del mundo en carrera contrarreloj necesitaba tiempo para superar el enorme estrés que padecía.
"La pregunta de qué es lo que yo quiero, si siquiera quiero seguir siendo ciclista profesional, me ha surgido una y otra vez en los últimos meses y no he hallado tiempo para responderla", explicó Dumoulin.
Puede que Kittel haya conseguido una serie de victorias furiosas, pero en aquellos momentos le iba de forma parecida.
"Hubo momentos en los que no podía tocar mi bicicleta de carrera. Eso fue algo que quizá podría describirse como agotamiento o fase depresiva", declaró recientemente el oriundo de Turingia al periódico "Kölner Stadt-Anzeiger".
Pero según el propio deportista relata, desde que abandonó su carrera profesional no volvió a vivir esas situaciones tan excepcionales. "Simplemente se debió a esta carga extrema", señala.
En su libro "Das Gespür für den Augenblick", publicado en septiembre, Kittel describe de forma detallada sus sentimientos y los constantes altibajos en la vida de un profesional.
"Desde un principio me fijé el objetivo de escribir un libro abierto y sincero. No quería solo hilvanar los resultados de las carreras", declara Kittel.
Está contento con sus tareas actuales como experto en la televisión y embajador de marcas; mientras que siente que hoy su principal tarea está en su hogar, con su pareja Tess von Piekartz y los dos hijos que tienen juntos.
En octubre, la joven familia se trasladará de Suiza a los Países Bajos, de donde es originaria Von Piekartz, ex jugadora de voleibol.
"Actualmente no tengo ningún deseo de volver al mundo del deporte profesional o de alta competición. No quiero descartar nada, pero estoy muy contento en este momento", asegura Kittel.