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31 de julio (Reuters) - Las negociaciones, respaldadas por Estados Unidos, entre el gobierno interino de Venezuela y una facción de la oposición comenzarán el sábado, sin la presencia del líder opositor más destacado del país.
Las conversaciones, destinadas a reformar el sistema político del país antes de las eventuales elecciones, ponen de relieve la influencia sin precedentes de Washington sobre la política venezolana desde que la administración del presidente estadounidense Donald Trump derrocó a Nicolás Maduro en una redada en enero e instaló a la presidenta interina Delcy Rodríguez.
Por parte del gobierno, estarán liderados por Jorge Rodríguez, hermano de Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y negociador de larga trayectoria en conversaciones anteriores con Estados Unidos y la oposición.
La delegación de la oposición, a la que Estados Unidos apoya en sus esfuerzos por reformar el consejo electoral y el tribunal supremo del país para garantizar elecciones libres y justas, estará encabezada por Dinorah Figuera. Tres fuentes familiarizadas con el asunto indicaron que Estados Unidos solicitó a Figuera que liderara la delegación porque es la jefa de una coalición de la Asamblea Nacional, dominada por la oposición y elegida en 2015, que Estados Unidos aún reconoce como la última legislatura elegida democráticamente en el país.
Para disgusto de algunos observadores venezolanos, la ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, la figura de la oposición más popular del país, no participa en las conversaciones.
Machado abandonó Venezuela a finales del año pasado para recibir su Premio Nobel, tras haber vivido prácticamente escondida desde las controvertidas elecciones presidenciales de 2024. Sin embargo, ha prometido regresar a Venezuela para ayudar en la respuesta a los devastadores terremotos gemelos de junio, lo que ha frustrado a los funcionarios estadounidenses, quienes consideran que no es el momento adecuado.
Trump ha negado las informaciones de los medios de comunicación que afirman que su administración le pidió a Machado que no regresara. Desde la destitución de Maduro, Washington ha marginado públicamente a Machado en repetidas ocasiones, y funcionarios estadounidenses afirman que no cuenta con el apoyo suficiente para dirigir el país.
Antes de la visita de Figuera a Caracas a mediados de junio, Machado ni siquiera sabía que se iban a iniciar las conversaciones, según tres fuentes. Otra fuente indicó que Machado había sido informada sobre las conversaciones, pero no invitada a unirse a la delegación de la oposición porque no es miembro de la Asamblea de 2015.
Para disgusto de algunos observadores venezolanos, la ganadora del Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, la figura de la oposición más popular del país, no participa en las conversaciones.
Machado abandonó Venezuela a finales del año pasado para recibir su Premio Nobel, tras haber vivido prácticamente escondida desde las controvertidas elecciones presidenciales de 2024. Sin embargo, ha prometido regresar a Venezuela para ayudar en la respuesta a los devastadores terremotos gemelos de junio, lo que ha frustrado a los funcionarios estadounidenses, quienes consideran que no es el momento adecuado.
Trump ha negado las informaciones de los medios de comunicación que afirman que su administración le pidió a Machado que no regresara. Desde la destitución de Maduro, Washington ha marginado públicamente a Machado en repetidas ocasiones, y funcionarios estadounidenses afirman que no cuenta con el apoyo suficiente para dirigir el país.
Antes de la visita de Figuera a Caracas a mediados de junio, Machado ni siquiera sabía que se iban a iniciar las conversaciones, según tres fuentes. Otra fuente indicó que Machado había sido informada sobre las conversaciones, pero no invitada a unirse a la delegación de la oposición porque no es miembro de la Asamblea de 2015.
