Por Andreas Hoenig (dpa)
Berlín, 2 nov (dpa) - El sector industrial encendió las alarmas por el aumento de casos de coronavirus en Alemania y reclamó a las autoridades nuevas medidas para evitar una nueva ola de covid-19 que podría tener consecuencias también para los trabajadores.
El presidente de la Federación de la Industria Alemana (BDI), Siegfried Russwurm, llamó al Gobierno nacional y a las autoridades regionales a tomar más medidas ante el rápido aumento de casos de coronavirus.
"Los políticos corren el riesgo de cometer el mismo error que el pasado otoño (europeo), cuando se acobardaron de tomar medidas coherentes y de eficacia centralizada", declaró Russwurm a dpa.
El dirigente industrial propuso que una opción podría ser aplicar la normativa 3G en los lugares de trabajo, lo que significaría el acceso solo para los ya recuperados del coronavirus, quienes estén vacunados y los que cuenten con un test de covid-19 con resultado negativo.
"El Gobierno nacional y los estados federados deben colaborar rápidamente para crear una base jurídica federal clara, de modo que las empresas puedan aplicar en las próximas semanas medidas de protección basadas en la normativa 3G de forma comprensible y planificada para sus empleados", dijo Russwurm.
"De esta forma, los flujos de trabajo pueden volver en gran parte a la normalidad, los trabajadores se liberan de agobiantes requisitos de higiene y la colaboración creativa vuelve a ser posible sin limitaciones", declaró.
Russwurm expresó su preocupación por el repentino aumento de las incidencias y dijo que la decisión de derogar la situación epidemiológica a nivel nacional envía una señal equivocada. "Ante el rápido aumento de las cifras de contagios, no hace justicia a la gravedad de la situación insinuar públicamente el inminente estado de normalidad", sostuvo.
El Partido Socialdemócrata (SPD), Los Verdes y el Partido Liberal (FDP), que negocian la formación de la nueva coalición de Gobierno, quieren que la base legal de las drásticas restricciones por el coronavirus, como los confinamientos, expire el 25 de noviembre.
Russwurm consideró erróneo que el Gobierno alemán quiera delegar en estos momentos la responsabilidad de la gestión coordinada de la crisis a los estados federados.
"En lugar de romper la ola con un control interestatal y conceptos de contención coherentes, nos vemos amenazados una vez más con un mosaico ineficiente de medidas regionales incoherentes", alertó.
La federación de pequeñas y medianas empresas reclamó en tanto que se permita a las compañías preguntar por el nivel de vacunación de sus empleados.
El dirigente de la federación, Markus Jerger, declaró a dpa que en muchas empresas la normativa 3G ya es una realidad.
"Sin embargo, reina la incertidumbre acerca de si los empleadores pueden preguntar por el estado de vacunación de sus trabajadores. Un permiso regulado legalmente para que los empresarios puedan consultar generaría la seguridad jurídica necesaria que se necesita urgentemente", expresó Jerger.
El directivo consideró que el Gobierno alemán debe garantizar cierta claridad en este tema. "Es crucial que los procesos de negocio de las empresas que sufren las consecuencias de la pandemia y los confinamientos no se vean interrumpidos o incluso se paralicen", instó.
Russwurm declaró en tanto que las autoridades deben hacer todo lo que esté a su alcance para que aumente el nivel de vacunación y que se aplique un refuerzo de forma sistemática.
"Los estados federados están llamados a reactivar ahora sus centros de vacunación si la capacidad de vacunación de las consultas médicas no da abasto para aplicar un refuerzo rápido", dijo.
El dirigente industrial aseveró que no puede ser que un pequeño grupo de personas que están en contra de las vacunas paralice en los próximos meses a toda una sociedad con una mayoría de personas vacunadas.
Russwurm advirtió que en las próximas semanas podría determinarse el cierre de escuelas y guarderías infantiles.
"Además de las consecuencias negativas que esto puede acarrear a los niños, tendrá un impacto sensible en los trabajadores que dependen del funcionamiento de estos centros de cuidado y enseñanza, como ya lo experimentamos en el pasado invierno", dijo.
Asimismo, señaló que también podría haber restricciones a la movilidad en los viajes internacionales de negocios por el aumento de casos de coronavirus en otros países.
El presidente del sector industrial añadió que ya es hora de pensar en la vacunación obligatoria para todos los profesionales que tienen contacto con grupos vulnerables en residencias de ancianos, escuelas y guarderías. "De lo contrario, existe el riesgo de sufrir daños evitables a largo plazo por los contagios de cientos de miles de personas", señaló.