DPA
La ministra de Desarrollo de Alemania, Reem Alabali Radovan, opinó hoy que el Líbano se encuentra en un punto de inflexión decisivo, tras reunirse en Beirut con el presidente del país árabe, Joseph Aoun.
Alabali Radovan dijo que tanto el Estado como la sociedad libanesa se han visto gravemente afectados tras meses de conflicto entre Hezbolá y el ejército israelí.
La ministra alemana viajó allí para hacerse una idea de la situación de la población, las consecuencias de los enfrentamientos militares en el sur y el estado de las reformas del Gobierno libanés. Alemania apoya el camino de las reformas en el país de Oriente Próximo, subrayó.
"Una mejor gobernanza, más transparencia y rendición de cuentas, servicios básicos fiables y unas políticas socialmente más justas son pilares fundamentales para un nuevo comienzo", destacó.
Para Alabali Radovan, un Líbano estable, orientado a las reformas y socialmente justo es decisivo para la estabilidad de toda la región. La política socialdemócrata aseguró que Alemania seguirá acompañando al país en este camino.
Alabali Radovan calificó la conversación con el presidente Aoun de constructiva y dijo que el país va por buen camino. A pesar de "las dificultades a las que se enfrenta, apuntó, el Gobierno libanés ha puesto en marcha importantes medidas de reforma.
Un Estado débil, una corrupción profundamente arraigada
A pesar del alto el fuego, el conflicto entre Israel y Hezbolá —apoyado por Irán— continúa en el Líbano. El ejército israelí sigue lanzando ataques casi a diario, sobre todo en el sur del país vecino, donde además mantiene sus propias tropas.
Hezbolá por su parte se niega a entregar sus armas. El propio Estado libanés no ha podido imponer hasta ahora el desarme. Los críticos acusan al Gobierno de inacción en su gestión de Hezbolá.
En el Líbano, la corrupción lleva décadas profundamente arraigada en las estructuras políticas y estatales, y está estrechamente vinculada a las relaciones de poder de carácter confesional.
El nepotismo, la injerencia política y la falta de rendición de cuentas debilitan las instituciones estatales, dificultan las reformas y socavan la confianza de la población en la clase política. La poca confianza en el Estado favorece a su vez el apoyo a grupos como Hezbolá.
Alabali Radovan mantendrá también en el Líbano conversaciones con el primer ministro Nawaf Salam, así como con el presidente del Parlamento, Nabih Berri. Además, buscará hacerse una idea in situ de la situación de los refugiados y los desplazados internos.
La ministra alemana de Desarrollo ya había previsto un viaje al Líbano a principios de junio. En aquel momento, el viaje se interrumpió a última hora por motivos de seguridad. En ese contexto, su Ministerio había prometido al Líbano una ayuda adicional de 20 millones de euros (22 millones de dólares).

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