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EEUU considera que forman parte de la llamada "flota fantasma" de navíos que transportan crudo evadiendo sanciones internacionales, mientras Rusia denuncia la "ilegalidad" de la intercepción del Bella-1 —que viaja bajo su bandera— porque navegaba en aguas internacionales. "Es un buque viejo y vacío", dicen desde el Kremlin.
Las fuerzas especiales de EEUU han incautado este miércoles dos buques petroleros vinculados a Venezuela y que Washington considera sancionados, en el marco del bloqueo al crudo venezolano. La operación se produce en el marco de las maniobras estadounidenses en el mar Caribe y escasos días después de la intervención militar que terminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro.
El Mando Europeo del Ejército estadounidense ha confirmado, por un lado, la intercepción del buque petrolero MT Bella-1, de bandera rusa, en aguas del Atlántico Norte, lo que supone un punto de escalada de tensión entre ambas potencias. El buque estaba en el punto de mira de Estados Unidos desde que hace unas semanas eludiese el bloqueo en el Caribe e iniciase una persecución con los barcos norteamericanos. Horas más tarde, el Comando Sur del Ejército ha confirmado la intervención de un segundo petrolero, el MT Sophia, que navegaba falsamente bajo bandera de Camerún (según las autoridades estadounidenses) en aguas del mar Caribe.
Según las autoridades estadounidenses, ambos buques formarían parte de la llamada "flota fantasma": viejos cargueros que, bajo falsa bandera o sin ella, transportan petróleo evadiendo sanciones internacionales y bloqueos —como es el caso de Venezuela pero también de Irán— y que EEUU persigue en aguas del Caribe con un despliegue militar desde hace meses.
El Bella-1, renombrado a mitad de la 'escapada'
El Bella-1 navegaba huyendo de las fuerzas estadounidenses desde el pasado 21 de diciembre, cuando el buque se acercaba a las costas de Venezuela y fue localizado e identificado por la Marina estadounidense. El buque, que navegaba bajo bandera de Guyana y estaba ya sancionado desde 2024, se dio entonces a la fuga, logrando romper el bloqueo, y solicitó navegar bajo pabellón ruso, una petición que las autoridades rusas concedieron de forma temporal el pasado 24 de diciembre. Desde entonces se ha rebautizado como Marinera. El buque se echó al Atlántico ha permanecido a la fuga, perseguido por los guardacostas estadounidenses, durante tres semanas. En los últimos días, Moscú autorizó el envío de varias embarcaciones, incluyendo un submarino este mismo miércoles, para escoltar al barco lejos del continente americano, y previsiblemente a un puerto seguro en Rusia.
Sin embargo, cuando el petrolero se encontraba ya en aguas del Atlántico Norte, a noroeste de las Islas Británicas y al sureste de la costa de Islandia, sin rastro de fuerzas rusas para custodiarlo, varias embarcaciones y aeronaves estadounidenses —según el The New York Times, procedentes de bases militares de Reino Unido, que ha confirmado que ha brindado "apoyo operativo" a la operación— llegaron para interceptar el petrolero y poner fin a la persecución. Al no haber fuerzas rusas en la zona, la captura se produjo sin confrontación entre ambas potencias, y la tripulación tampoco ofreció resistencia, pese a que en un primer momento trató de evadir nuevamente la captura reanudando la persecución y durante la misma, cambiar la bandera rusa por otra enseña, apagar sus transpondedores e incluso cambiar de nombre, según ha informado el Ministerio de Defensa británico.
Según informa el The Wall Street Journal, fue un regimiento de Operaciones Especiales del Ejército estadounidense, el 160º (apodado como "Night Stalkers") el encargado de efectuar la captura del buque al no parar máquinas la tripulación del Bella-1, pese a que originalmente la Guardia Costera estadounidense era la encargada de desarrollar el operativo. Estados Unidos también desplegó aviones de combate P-8 Poseidon, cazas F-35 y helicópteros de combate AC-130J para apoyar la operación de abordaje ante la posible presencia de fuerzas rusas no detectadas.
El petrolero Bella-1, según los datos de MarineTraffic, partió desde el Golfo Pérsico el día 2 de agosto para viajar, por el golfo de Adén, el canal de Suez, el Mediterráneo y el Atlántico, hasta el mar Caribe, cuando el 17 de diciembre se perdió su señal justo cuando se aproximaba a las costas de Venezuela. Tras comenzar su persecución con las autoridades estadounidenses, no tuvo señal conocida hasta el 7 de enero, cuando volvió a encender su transpondedor bajo el nombre de Marinera y con pabellón ruso, cerca de la zona del Atlántico Norte donde finalmente ha sido capturado.
EEUU saca pecho: "El bloqueo continúa en todo el mundo"
El Comando Europeo del Ejército de EE UU asegura que la incautación del Bella-1/Marinera se ha producido en virtud de una orden emitida por un tribunal federal estadounidense, que instaba al barco de la Guardia Costera USCGC Munro a hacer seguimiento y captura del navío. Destaca además que la operación "respalda la proclamación del Presidente de los Estados Unidos" de incautar los buques sancionados "que amenazan la seguridad y la estabilidad del hemisferio occidental".
En la misma línea, el secretario de la Guerra y jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aseguró en un post de X que esta acción corrobora que "el bloqueo al petróleo venezolano sancionado continúa en plena vigencia y en cualquier parte del mundo".
La operación ha contado, además, con el apoyo del Reino Unido, según ha confirmado Londres en un comunicado en el que destaca que ha brindado "apoyo operativo planificado" a las fuerzas estadounidenses en zonas de aguas fronterizas entre "Reino Unido, Islandia y Groenlandia", según el Ministerio de Defensa británico.
Para Londres, el Bella-1 es un barco "vinculado al terrorismo y al crimen internacional, incluido Hezbolá, y es parte de la creciente red de actividades ocultas que alimenta y financia actividades nefastas en todo el mundo". Además, ha acusado a Rusia de amparar esta actividad "que amenaza nuestra seguridad nacional, daña nuestra economía y socava la seguridad global".
Rusia habla de "intercepción ilegal" de un buque "viejo y vacío"
El Ministerio de Transportes ruso ha condenado, pocas horas después, la "intercepción ilegal" del petrolero porque estaba navegando en aguas internacionales en el momento de su incautación, lo que contravendría la Convención de Naciones Unidas de 1982 sobre navegación en mar abierto. "Hoy sobre las 15.00 hora de Moscú (12:00 GMT), en mar abierto y fuera de los límites de las aguas territoriales de país alguno, el buque fue interceptado por la Guardia Costera de EEUU y se perdió la comunicación con el navío", indicó el Ministerio en un comunicado, destacando que "ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra barcos debidamente registrados en las jurisdicciones de otros estados".
Ningún Estado tiene derecho a usar la fuerza contra barcos debidamente registrados en las jurisdicciones de otros estados
El Kremlin acusa a Estados Unidos directamente de actos de "piratería", y en las semanas anteriores ha asegurado que tanto Washington como la OTAN estaban prestando una atención "desmesurada" a un buque "viejo y vacío", aunque solicitó a las autoridades estadounidenses que cesasen la persecución. Además, el Ministerio de Exteriores ruso ha exigido un "trato humano y digno" para los tripulantes del petrolero, teniendo en cuenta que entre ellos hay ciudadanos rusos, pidiendo a EEUU su "pronto retorno a la patria". La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha asegurado en rueda de prensa que los tripulantes del Bella-1, al ser un buque sujeto a sanciones, pueden ser enjuiciados jurídicamente por los tribunales norteamericanos, y ha asegurado que los tripulantes podrían ser trasladados a Estados Unidos para ello "si fuera necesario".
Un segundo petrolero ha sido incautado en el Caribe
Además del Marinera, un segundo petrolero ha sido incautado por EEUU en aguas del mar Caribe: se trata del MT Sophia, también sancionado por Washington y que navegaba, según el New York Times, falsamente bajo bandera de Camerún. El petrolero fue incautado en la madrugada de este miércoles, según el Comando Sur del Ejército estadounidense. El buque interceptado, explican, fue escoltado a Estados Unidos mientras "operaba en aguas internacionales y realizaba actividades ilícitas".
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, publicó imágenes adicionales del asalto al petrolero en el Caribe, en las que se puede observar a las fuerzas estadounidenses intervenir el buque. "Los criminales del mundo están sobre aviso. Pueden huir, pero no pueden esconderse", ha asegurado Noem.
Según los datos de MarineTraffic, recogidos por el The Wall Street Journal, el Sophia (operado por una empresa registrada en China) transportaba alrededor de dos millones de barriles de petróleo venezolano, cargados entre el 26 y el 29 de diciembre, en el momento de su captura. El MT Sophia, que navegaba con bandera de Panamá, apagó su transpondedor el pasado 24 de julio, cuando se encontraba precisamente frente a las costas de Camerún.

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