Por Christian Kunz y John Bagratuni (dpa)
Múnich/Berlín, 5 abr (dpa) - Los jugadores del Bayern Múnich tuvieron hoy libre para digerir la inesperada eliminación de la Copa Alemana ante el Freiburg, al que se volverán a enfrentar el fin de semana para defender su liderato de la Bundesliga.
Necesitan reponerse rápido, porque, además, la semana que viene tendrán un duro primer duelo de cuartos de final de Liga de Campeones en el campo del Manchester City.
El 2-1 conseguido por el Freiburg en el tiempo de descuento con gol de penalti de Lucas Höler acabó con las esperanzas de conseguir el triplete por parte del Bayern y llegó en el segundo partido bajo el nuevo entrenador Thomas Tuchel, que se suponía que iba a ayudar al club a cumplir sus ambiciosos objetivos esta temporada y más allá.
Una temporada sin títulos, que sería la primera desde 2011-12 sin alzar una copa, queda fuera de toda cuestión en el ámbito del club bávaro.
El director deportivo del Bayern, Hasan Salihamidzic,se sintió obligado a defender a Tuchel, sustituto de Julian Nagelsmann, tras la primera derrota en casa en la historia de duelos contra el Freiburg.
"Es amargo para todos nosotros, pero no tiene nada que ver con el entrenador. Es un proceso. Está causando una muy buena impresión y haciendo un muy buen trabajo. Fue amargo para todos nosotros, pero seguimos el sábado", dijo Salihamidzic.
El directivo explicó que el equipo fue incapaz de mantener "esta energía" durante partes del partido, mientras que el defensa Matthijs de Light admitió que "simplemente no fuimos lo suficientemente buenos". El delantero Thomas Müller habló de "decepción brutal".
"Nos faltó puntería de cara a portería. No aterrizamos nuestros pases en el tercio final", reconoció el propio técnico tras su segundo partido al frente del club muniqués.
Tuchel ya se mostró crítico con el rendimiento del equipo durante algunas fases del "Klassiker" del sábado, la victoria por 4-2 ante el Borussia Dortmund, con la que el actual campeón recuperó el liderato de la Bundesliga de manos de su rival.
El Bayern necesita una rápida reacción el sábado en Freiburg para mantener a raya al Dortmund en la tabla y luego ir a Manchester el martes para disputar el partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones contra el campeón inglés, dirigido por el exentrenador del Bayern Pep Guardiola.
El Bayern quedó eliminado en cuartos de final en las dos últimas temporadas de la máxima competición europea, que ganó por sexta vez en 2020, y tampoco ha ganado la Copa Alemana desde entonces.
"Te quedas ahí con este lío en las manos. Por supuesto que afecta a nuestro sentido del honor", admitió Müller. "Ahora hemos bajado a la tierra emocionalmente, o incluso un poco más abajo", agregó.
"Volveremos a trabajar duro a partir del jueves", prometió Müller, con el temor en el ambiente de que el Bayern pueda llegar a repetir un 2012 sin trofeos.
"A fin de cuentas, cuantos más títulos perdemos, más me cabreo", dijo por su parte el centrocampista Joshua Kimmich.