Passau (Alemania), 29 jul (dpa) - La ministra alemana de Educación, Bettina Stark-Watzinger, sostuvo que los institutos de investigación y universidades tienen el deber de protegerse del espionaje de China a través de becarios financiados por el Estado de ese país.
"China se está convirtiendo cada vez más en un competidor y rival sistémico en ciencia e investigación", declaró la ministra, según publicó hoy el grupo de medios bávaro "Mediengruppe Bayern".
En este contexto, Stark-Watzinger elogió el procedimiento de la Universidad Friedrich Alexander (FAU) de Erlangen-Núremberg. Desde el 1 de junio rige allí la decisión de desestimar a personas financiadas exclusivamente por el Consejo Chino de Becas (CSC).
El programa de becas del CSC otorga ayudas a jóvenes científicos y depende del Ministerio de Educación de la República Popular. La ministra advirtió que se trata de un instrumento estratégico utilizado por China para paliar carencias tecnológicas mediante la adquisición de conocimientos en el extranjero.
Además, añadió, los becarios no pueden ejercer plenamente la libertad de opinión y la libertad académica, que están consagradas en la Ley Fundamental alemana.
"La decisión de la FAU también debería inspirar a otras instituciones a revisar sus relaciones de cooperación con la CSC", exigió la ministra. "Aquí, los institutos de investigación, las universidades y las organizaciones intermediarias tienen una responsabilidad relacionada con la libertad académica".
La Asociación Alemana de Universidades abogó sin embargo ante el grupo de medios bávaro a favor de estudiar cada caso individual. "Corresponde a la universidad decidir. Si hay sospechas concretas de espionaje, la exclusión está probablemente justificada. Sin embargo, tengo problemas con una prohibición absoluta", dijo Hubert Detmer, segundo director ejecutivo de la asociación universitaria.
Como mínimo, agregó, la evaluación debe tener en cuenta si el tema de la investigación es un área sensible o neurálgica.
Según la FAU, el CSC suele enviar a becarios de doctorado. La universidad indicó que quienes ya están matriculados pueden seguir haciendo la tesis doctoral.
La universidad justificó la medida con una auditoría de la Oficina Federal de Economía y Control de las Exportaciones (Bafa), que vigila el cumplimiento de las restricciones a la exportación de bienes, software y tecnología sensibles, especialmente productos con aplicaciones militares.
El viernes, la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, el servicio alemán de inteligencia interior, alertó a políticos y autoridades contra la influencia y el espionaje en el país por parte de China.
En general, el Gobierno chino ha intentado expandir su influencia en el extranjero durante los últimos años, según la alerta de seguridad difundida por la oficina germana, en la que se destaca que el Departamento Internacional del Comité Central del Partido Comunista de China desempeña un papel fundamental en la necesaria expansión de la red mundial de contactos.
