Influenciar las tasas de fecundidad, no; empoderar a la mujer, sí

 ONU

El informe sobre el estado de la población mundial pone de manifiesto la inefectividad de instaurar políticas para intentar repercutir en las tasas de fecundidad. El documento aboga por medidas que generen un cambio de mentalidad en la población, facultarlos para tomar decisiones informadas, empoderar a la mujer y proteger sus derechos sexuales y reproductivos.


En el informe Estado de la Población Mundial 2023: 8000 millones de vidas, infinitas posibilidades: argumentos a favor de los derechos y libertades, publicado este miércoles por el Fondo de Población de la ONU (UNFPA), revela las principales características de la demografía a nivel global en la actualidad y las inquietudes que despierta el tamaño actual de la humanidad.

Soluciones

Según el informe, es posible forjar sociedades prósperas e inclusivas, independientemente del tamaño de la población, y para ello aboga por un cambio radical de mentalidad en lo que respecta a la percepción de los cambios poblacionales y las medidas en torno a ellos.


Dar con soluciones a los retos a los que se enfrenta la población requiere estudiar en profundidad tanto las causas directas de los problemas sociales y medioambientales existentes, así como las medidas que han demostrado ser eficaces.


Los gobiernos deben analizar sus datos demográficos, prepararse para los cambios poblacionales y formular políticas específicas con las que encarar las transiciones demográficas.


Además, el informe destaca la importancia de defender los derechos humanos, los cuales deben también reforzar el sistema de pensiones y el sistema sanitario, fomentar el envejecimiento saludable y activo, proteger los derechos de las personas migrantes y hacer lo posible por adaptarse al cambio climático y paliar sus efectos.

Igualdad de género

Según los autores del informe, la igualdad de género destaca como el mejor recurso para gestionar el cambio demográfico y crear sociedades resilientes.


Empoderar a la mujer para que tome decisiones sobre su cuerpo y su vida le permite desarrollar su potencial y prosperar, tanto ella como su familia, al igual que la sociedad. Las mujeres deben poder elegir si desean tener hijos y, si ese fuera el caso, cuántos y en qué momento de su vida.


En este sentido, otro estudio reciente de la ONU revelaba que impulsar la equidad de género en la fuerza de trabajo era más útil para sustentar las economías de sociedades con poca fecundidad y en proceso de envejecimiento que fijar metas para que las mujeres tengan más descendencia.


A pesar de ello, los autores denuncian que, hoy en día, muchas personas siguen sin poder lograr sus metas reproductivas por culpa de los embarazos no planeados, la falta de acceso a anticonceptivos y a una atención obstétrica de calidad, la infertilidad y la inestabilidad económica, entre otros obstáculos importantes.


Por ejemplo, el 24% de las mujeres y las niñas con pareja no puede negarse a mantener relaciones sexuales y el 11% no tiene la posibilidad de tomar decisiones sobre anticonceptivos.


En cualquier caso, el informe pone de manifiesto que las decisiones de las autoridades o de otras personas no pueden interferir con el cuerpo de la mujer. Es necesario proteger su derecho a la salud sexual y reproductiva y hacer las inversiones necesarias para garantizar estos derechos.


Algunas de las medidas que los gobiernos pueden implementar para favorecer a la familia incluyen implementar programas de licencia parental y deducciones fiscales por cada hijo, y fomentar la igualdad de género en los entornos laborales.