Alemania busca reducir su dependencia energética de Rusia

Berlín, 12 mar (dpa) - El ministro de Economía de Alemania, Robert Habeck, destacó hoy que se registran avances en reducir la dependencia de su país de las importaciones de gas, carbón y petróleo desde Rusia.


"Cada día, de hecho cada hora, nos despedimos un poco de las importaciones rusas", declaró el político de Los Verdes al dominical "Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung".


"Si lo conseguimos, seremos independientes del carbón ruso en el otoño (europeo) y casi independientes del petróleo de Rusia a finales de año. Es más complicado con el gas porque no tenemos capacidades propias de importación de GNL (gas natural licuado). Ahora las estamos creando a toda velocidad".


Habeck anunció que viajará a países productores de GNL e hidrógeno en un futuro próximo, desde Noruega hasta Catar. "Se trata de ampliar nuestras posibilidades de importación a corto plazo con el GNL, a medio plazo tiene que ser el hidrógeno".


El Gobierno alemán anunció su participación en un proyecto de terminal de gas natural licuado en Brunsbüttel, en la desembocadura del río Elba en el mar del Norte, a través del banco de desarrollo KfW. También podría construirse otra terminal en Wilhelmshaven.


Según el Ministerio de Economía, las importaciones rusas representan alrededor del 55 por ciento de las importaciones de gas a Alemania, el 50 por ciento de las de carbón y alrededor del 35 por ciento de las de petróleo. Alemania gastó desde 2014 un total de 170.000 millones de euros (187.000 millones de dólares) en importaciones de fuentes energéticas desde Rusia.


Habeck reiteró su oposición a un embargo del suministro energético ruso por parte de la Unión Europea.


"Entiendo a todos los que piden un embargo inmediato por la brutal guerra de agresión de Putin", dijo el ministro. "Pero tengo la responsabilidad por todo el país. Tengo que sopesar las consecuencias de nuestras decisiones."


"No se trata de un pequeño sacrificio individual de comodidad, sino de profundos recortes, económicos y sociales. En el caso de un cese inmediato de las importaciones, estamos hablando de escasez de suministros el próximo invierno, de caídas de la economía y de una alta inflación, de cientos de miles de personas que perderían su empleo y de gente para la que ir al trabajo apenas sería asequible, lo mismo que la calefacción y la electricidad", explicó Habeck.


Habeck afirmó que las sanciones adoptadas hasta ahora están surtiendo efecto y están golpeando con fuerza a Rusia. Se mostró esperanzado de que las medidas puedan conducir al fin de la guerra. "La cuestión es cuánto tiempo llevará", agregó. "Pero el sistema económico ruso se tambalea. Estas son las sanciones económicas más eficaces que se han impuesto hasta ahora".